
La Institución Educativa Adventista Belén abrió sus puertas en 1987, iniciando sus labores pedagógicas en el nivel primario gracias a la visión y compromiso de un grupo de damas de la Iglesia Adventista del Séptimo Día de Belén. Ese mismo año, mientras desarrollaban una “escuela de verano”, nació la convicción de establecer un centro educativo que no solo atendiera a los niños de la iglesia, sino también a los del pujante barrio Manco Cápac, donde hasta hoy se levanta esta casa de estudios al servicio de la comunidad.
Con el apoyo de los padres de familia y de los miembros de la iglesia, se gestionaron los trámites necesarios para la creación del colegio en las instalaciones de la congregación, cumpliendo con todos los requisitos de ley. Finalmente, mediante la Resolución Zonal N.º 0748-87 DZE-J, del 18 de diciembre de 1987, se autorizó oficialmente su funcionamiento en el nivel primario.
Años más tarde, ante la necesidad de continuar la formación de los egresados y a pedido de los padres y vecinos del barrio, la Promotoría y la Administración de la Iglesia Adventista de Belén solicitaron la ampliación al nivel secundario. Esta gestión se concretó el 7 de setiembre de 1993, con la Resolución Directoral N.º 0719-ES, emitida por la Unidad de Servicios Educativos de Juliaca.
Desde el año 2006, y por acuerdo unánime de los miembros de la iglesia, la administración del colegio pasó a la Asociación Educativa Adventista de Puno, de la Misión Peruana del Lago Titicaca, integrándose a la gran red de Colegios Adventistas del mundo bajo el lema: “Educar para esta vida y la eternidad”.
En sus 38 años de trayectoria, el Colegio Adventista Belén ha formado a generaciones de estudiantes que hoy son profesionales comprometidos con valores y principios cristianos. Esto ha sido posible gracias a la labor de docentes proactivos e investigadores que promueven el desarrollo integral de sus alumnos, así como del personal administrativo que contribuye a brindar una educación de calidad al servicio de la comunidad.